Felipe: Bien, juguemos a que había dos bandos: uno bueno y otro malo, ¿eh? Manolito, Mafalda, Susanita, Miguelito: ¡Yo soy del bando bueno! Felipe: ¡Ah, no! ¡Ser todos buenos no, porque así no llegamos a nada? [Felipe se ruboriza al ver que le estaban escuchando una monja y sus alumnas]