Felipe: Bien, según el sorteo, yo seré el árbitro; Mafalda el arquero de Miguelito, y Manolito el arquero de Susanita. ¡Que empiece el partido! Manolito: ¡Dale, Susanita! ¡Juga tranquila, que aquí tenés al Moshe Dayan de los guardavallas! [Miguelito chuta, la pelota le da en el ojo a Manolito y es gol]