Manolito: Francamente, tu papá es bastante tonto. ¿No sabe que hay mejores negocios que este de las plantas? Mafalda: ¿Negocio? Para mi papá, las plantas no son un negocio, Manolito, sino un entrtenimiento. Manolito: ¡Cómo!... ¿No las vende? Mafalda: ¡Per no, hombre! Manolito: ¡Dios mío! ¿Cómo se puede ser tonto y, encima, ad-honorem?!