Susanita: Decime, Mafalda, ¿Vos creés que el hambre en el mundo se solucionaría dándole un caramelo a cada persona hambrienta? Mafalda: A mí se me ocurre que no. ¿Por qué lo preguntás?. [El suelo de la sala está lleno de papeles de caramelo] Susanita: Bueno,... ¡Porque te imaginás que lindo cargo de conciencia! ¿No?