Mafalda: (a Felipe) ¿Se te ha ocurrido pensar en la cantidad de minutos que esperan turno para salir de los relojes? Mafalda: ¡Tenemos por delante millones de minutos sin usar! ¡Minutos relucientes, nuevitos! Mafalda: ¡Minutos que, sobre todo, tendremos que saber emplear positivamente! Felipe: ¡Dios mío! ¡Qué responsabilidad!